Las inversiones de EE.UU. (S&P 500: acciones de las 500 empresas más grandes de EE.UU.) han subido cerca de +55% desde su punto más bajo alcanzado a finales del 2022 y, en lo que va del año, vienen acumulando una subida de +15.34%.
Si contamos desde la pandemia, el S&P 500 ha duplicado su valor. Además, en el 2024 ha registrado por 39 veces un nuevo máximo histórico.
Frente a tal subida, distintos actores del mercado vienen hablando de que los inversionistas están pagando demasiado sobre lo que realmente pueden generar las empresas en utilidades en el futuro (siguientes 12 meses), lo que se conoce en inversiones como una burbuja de acciones. El indicador para medirlo se llama ratio Precio-Utilidad (Price to Earnings en inglés: P/E), el cual indica cuantas veces un inversionista está dispuesto pagar por las utilidades de una empresa.
Hoy el P/E nos dice que los inversionistas están pagando 23 veces por las utilidades que se esperan, cifra que se encuentra por encima del promedio de los últimos treinta años (18.2), situación que por convención sirve como síntoma de una burbuja y que invita a pensar que las empresas están sobrevaloradas.
En ese sentido, muchas casas de bolsa y/o analistas dicen que la situación actual es una burbuja y varios consideran que se parece a la que hubo en el 2000, cuando los inversionistas pagaron precios exorbitantes por las utilidades de empresas relacionadas a internet, y una vez que las expectativas no se cumplieron, el S&P 500 cayó -47.4%, desde su punto más alto.
Nosotros consideramos que la situación actual es diferente a la de esa época. Hoy, las empresas son más rentables y no vemos un exceso de dinero ni las mismas condiciones que llevaron a esa burbuja.
No obstante, la experiencia de más de 30 años para diseñar esta filosofía de inversión nos ha enseñado que, por más que no existan las mismas variables, en la realidad no sabemos si hoy existe una burbuja o si se está gestando.
Lo que sí sabemos es que estas burbujas son inherentes al mundo de las inversiones y que pase lo que pase, en el largo plazo el S&P 500 se recupera.
EE.UU. siempre encuentra la manera de resolver sus problemas y de crear valor en el tiempo. Por eso, no especulamos y nos mantenemos invertidos, ya que a la larga sabemos con certeza que el S&P 500 va para arriba.
En ese sentido, nuestros fondos mutuos invierten en el mercado de EE.UU. Y lo hace invirtiendo tanto en las acciones de las 500 mejores empresas (S&P 500) y bonos corporativos y de gobierno de la mejor calidad (AGG).
¿Qué es una burbuja de acciones? ¿Existe la manera de anticipar una burbuja? ¿Hay una burbuja en la actualidad? ¿En qué se diferencia la situación de hoy con la del 2000? ¿Qué esperamos? ¿Qué recomendamos?
¿Qué es una burbuja de acciones?
Cuando los inversionistas pagan mucho por las utilidades que esperan obtener de las empresas de manera injustificada, se dice que el S&P 500 (referencia para el mercado de acciones) se encuentra en una burbuja. Y se dice así porque solo es cuestión de tiempo para que se acabe el optimismo que existe entre los inversionistas y el precio de las acciones caiga bruscamente.
Si bien las burbujas llevan a que muchos inversionistas se salgan del mercado y realicen una pérdida, hay que entender que son parte natural del ciclo de las inversiones y en ese sentido son difícil de anticiparlas.
La burbuja más profunda y duradera ocurrió en el año 2000, cuando el optimismo por las empresas de internet condujo a que los inversionistas paguen precios exorbitantes por sus acciones, ya que anticipaban que podrían liderar una nueva revolución industrial; no obstante, las empresas no pudieron cumplir con esas expectativas de rentabilidad, lo que llevó a que el mercado retrocediera, como se puede ver en la siguiente gráfica.
Evolución del S&P 500 (1993-2003)
Fuente: Yahoo Finance
A pesar de esta fuerte caída, el S&P 500 terminó recuperándose en un poco más de 7 años, cuando estalló una nueva burbuja (crisis financiera e inmobiliaria del 2008) y que al igual que en la burbuja pasada, nadie logró anticiparla a excepción de Michael Burry.
¿Existe la manera de anticipar una burbuja?
En el mundo de las inversiones, se utiliza como síntoma de una burbuja la relación entre el precio y las ganancias futuras de la empresa (siguientes 12 meses). Esta métrica nos indica cuántas veces el precio de la empresa está valorizado en relación con sus utilidades esperadas.
Según la teoría, esta ratio permite comparar empresas de diferentes industrias, países o regiones y saber así cuán baratas o caras están en comparación con otras.
En el caso de las empresas tecnológicas, el P/E suele ser más alto que el de empresas más consolidadas, ya que la expectativa de crecimiento es mayor y, por ende, los inversionistas están dispuestos a pagar un mayor precio hoy.
Muchos traders y/o fund managers suelen utilizar el P/E para tomar decisiones de inversión. Si el P/E se encuentra por encima o por debajo de su promedio, pueden decidir salir o entrar al mercado (S&P 500).
A pesar de que la academia intente predecir esos momentos e intentar ganarle al mercado, no lo han logrado. Y no lo hacen porque es la información futura la que determina el movimiento de precios a la larga y hace inmaterial cualquier indicador.
Esto no significa que no se deba mirar y/o hacer un seguimiento al P/E, pero sabemos que, si está por debajo o encima de su promedio histórico, para nosotros no es un indicador de compra/venta.
La experiencia nos dice que el P/E puede estar elevado o bajo por mucho tiempo mientras el S&P 500 continúa subiendo. En ese sentido, y sabiendo que son muy pocos los días que explican la rentabilidad en el largo plazo, salirte del mercado podría ser una mala decisión que impida alcanzar tus objetivos de inversión.
Por eso, no intentamos tomar decisiones de inversión basadas en indicadores sino en base a fundamentos y con una visión de largo plazo dentro del mercado que consideramos que es el único que funciona.
Pero, ¿hay una burbuja en la actualidad?
No lo sabemos. Tal vez ya estamos en una burbuja, o quizás se está formando una en este momento.
A lo largo de la historia, han ocurrido varias burbujas que se han manifestado de distintas formas. Por ejemplo, durante «los locos años veinte» (1920-1929), el S&P 500 cuadriplicó su valor en medio de una economía próspera, un alto optimismo y la creación de una nueva industria de inversiones que permitía a las personas comprar acciones con fondos prestados.
A esto se suma que en ese momento aparecieron los automóviles, teléfonos y otras nuevas tecnologías, lo que alentó aún más las expectativas de los inversionistas. La expectativa era tan alta que se pensaba que la bolsa no pararía de crecer. No obstante, a finales de los 20´s, la economía mostró signos de debilitamiento y el S&P 500 cayó fuertemente.
En los 90´s, la situación fue similar, la economía venia creciendo a un ritmo sólido y el optimismo por la aparición del internet aumentó las expectativas de los inversionistas sobre los resultados de las empresas. Sin embargo, las empresas no lograron cumplir dichas expectativas y el mercado cayó cerca de 47.4%.
En el año 2008, ocurrió otra burbuja y, al igual que las dos anteriores, se dio en medio de una economía próspera y la creación de nuevos productos de inversión que daban acceso al mercado inmobiliario, el cual venía ganando cada vez más valor.
No obstante, una vez que se descubrió que el fuerte crecimiento de este mercado se debió por especulación y que varios de los productos ofrecidos no tenían un resguardo, la burbuja estalló y el S&P 500 llegó a caer casi 56%
Así es como las burbujas, aunque pueden parecer similares, tienen características inherentes a cada una. Lo que sí sabemos con certeza es que son impredecibles y que nunca se repiten de la misma manera.
A pesar de ello, el consenso sostiene la retórica de que hoy estamos en una burbuja muy similar a la que ocurrió en el año 2000, cuando el P/E subió hasta 30 y, al igual que en esa fecha, hoy se anticipa un nuevo factor de productividad para la economía y la bolsa. En ese momento fue el Internet y hoy la Inteligencia Artificial.
¿En qué se diferencia la situación actual con la burbuja que hubo en los 2000?
La principal diferencia era que, en ese momento, las empresas no lograron generar mayores ingresos ni utilidades. Hoy, a diferencia de ello, las empresas ganan más dinero, son más rentables y continúan superando las expectativas de los inversionistas.
La alta expectativa que hubo en el año 2000 sobre las empresas de internet se reflejó en los precios que pagaron. En esa fecha llegaron a pagar hasta 30 veces las utilidades de las empresas (P/E), mientras que hoy en día el P/E se encuentra en 23 veces.
Evolución del Precio/Utilidad del S&P 500 (1991-2024)
Fuente: Bloomberg
A esto se le suma que en la actualidad no existe un exceso de financiamiento, ya que la tasa de interés se encuentra en su nivel más alto en 23 años. Y, tampoco hay un ciclo económico de alta prosperidad, como ocurrió en las otras burbujas.
En ese sentido, y por más que los datos indiquen que a simple vista no hay una burbuja, eso no significa que no estamos en una o que incluso ya se esté gestando. Porque de repente no estamos observando esa variable que la esté causando y, al igual que las burbujas anteriores, esto nos impide anticiparla.
En todo caso, lo importante es saber que las burbujas son inherentes al mundo de las inversiones y que siempre se van a dar por que son parte del ser humano. Porque a veces somos más optimistas o pesimistas de lo necesario, lo que conduce a periodos de prosperidad y decadencia en la economía y mercado.
En ese sentido, independientemente de que estemos o no en una burbuja, lo importante es que estes en un mercado que se recupera, resuelve cualquier problema y que eventualmente te permita lograr tus objetivos de inversión sin perder tu dinero en el largo plazo.
¿Qué esperamos?
Esperamos que la economía de EE.UU. continúe sólida y que las empresas continúen reportando buenos resultados. En ese sentido, el mercado (S&P 500) siga al alza en el largo plazo.
Si bien en el corto plazo pueden aparecer nuevas variables que cambien las expectativas de los inversionistas, a la larga son tanto el crecimiento económico como las utilidades de las empresas las que determinan el crecimiento del valor de las inversiones de EE.UU.
A lo largo de la historia, EE.UU. ha demostrado que es una economía que se reinventa, ya sea porque es la que mejor enfrenta los problemas o crisis, o porque siempre está buscando una nueva manera de cambiar al mundo. Ahora, lo viene haciendo con la inteligencia artificial y, si bien se encuentra en una etapa inicial, es el mercado que mejor lo está capturando.
Entonces, ¿Qué recomendamos?
Recomendamos invertir en EE.UU., y al igual que Warren Buffett, pensamos que “nuestro horizonte favorito de inversión es para siempre”.
Por más que ocurra o no una burbuja, pueden aparecer nuevos riesgos, como una pandemia o una guerra, que afecten las expectativas de los inversionistas.
En ese sentido, no necesariamente el mercado se puede caer porque hay una burbuja como tal, sino porque aparecen nuevas variables que desalientan a los inversionistas. Teniendo en cuenta que esas variables son imposibles de predecir, ya que no conocemos lo que pueda pasar en el futuro, la única manera de preservar el dinero es invirtiendo en el largo plazo dentro del mercado que funciona (EE.UU.)
Hoy, la economía de EE.UU. se encuentra sólida y consideramos que, si uno quiere participar del crecimiento económico de EE.UU., lo ideal es hacerlo de manera diversificada; es decir, invirtiendo en todos los sectores y en empresas de todo tamaño a través de los índices más representativos como el S&P 500. Asimismo, recomendamos invertir una porción en bonos de gobierno y empresas de la mejor calidad (AGG), activos que dan estabilidad durante épocas de incertidumbre o crisis y capturan valor cuando hay una reducción de tasas de interés.
Estamos monitoreando de cerca tus inversiones y, si hubiera algún ajuste que hacer, te mantendremos informado para que juntos y de manera oportuna tomemos las mejores decisiones.