Preservación de Capital

Preservación de Capital

La Bolsa de valores de EE. UU. se creó en 1792, sin embargo, desde que se tiene registro (1927) el mercado de acciones (que tiene como referencia el S&P500) y el de bonos han crecido a un ritmo anual de 11.82% y 5.11%, respectivamente. Por su parte, la inflación anual promedio en el mismo periodo es de 3.0%.

De esta manera, el rendimiento del mercado de acciones y bonos ha demostrado que a lo largo de la historia le ha ganado a la inflación en el largo plazo.

Esto se debe al modelo económico que tiene EE. UU. y a sus reglas de juego claras (instituciones) que son estables a lo largo del tiempo. Las empresas en EE.UU. innovan constantemente y se hacen más productivas en la creación de valor. Esto último, sobre todo permite que las empresas vendan a precios más altos durante periodos de inflación.

A esto se le suma que EE.UU. tiene el mercado financiero más grande y los costos de invertir dinero se reducen atrayendo a las empresas más innovadoras que aportan una mayor productividad.

Es por esto que a pesar de situaciones como la actual (la inflación más alta en más de 40 años; junio +9.1%), la economía, y por ende el mercado de acciones, siempre ha logrado, a lo largo de la historia, crecer ganándole a la inflación en el largo plazo.

Por ello, una estrategia de preservación de capital funciona cuando se implementa en un mercado como el de EE.UU., en las mejores acciones y bonos de dicho mercado.

¿Qué es la preservación de capital? ¿Qué es la inflación y cómo se mide? ¿Por qué la inflación está alta actualmente? ¿Qué activos permiten preservar capital? ¿Qué estrategia permite preservar capital? ¿Las emociones influyen en la preservación de capital? ¿Cómo invertimos en Independiente SAF? ¿Qué recomendamos?

 

¿Qué es la preservación de capital?

La preservación de capital es hacer que el dinero no pierda su valor a lo largo del tiempo. Es decir, lograr que a futuro se pueda comprar lo mismo que puede comprar hoy. En un portafolio de inversión, esto se logra con un rendimiento que sea superior a la inflación.

¿Qué es la inflación y cómo se mide?

La inflación es la subida generalizada en los precios de una economía. Existe un índice que considera el precio de los principales bienes y servicios de primera necesidad que consumen las familias en un país. A este índice se le conoce como “Índice de Precios al Consumidor” (IPC).

La inflación mide cómo cambia este índice (IPC). Normalmente, cuando se habla de la inflación de una economía, se está considerando la variación de los últimos 12 meses (un año).

Se suele también calcular y dar importancia al Índice de Precios al Consumidor Excluyendo Alimentos y Energía, debido a que el precio de los Alimentos y Energía suele ser más volátil y estar afectado por el entorno internacional. Por esto, el IPC Excluyendo Alimentos y Energía suele ser una medida más precisa de cómo se está comportando la demanda y oferta interna de cada país y de cómo este comportamiento afecta los precios.

¿Por qué la inflación está alta actualmente?

Debido a una combinación de tres factores: (1) mayor demanda por parte de los consumidores, (2) menor oferta por parte de las empresas y (3) el incremento del costo energético generado por la escasez de petróleo, a raíz de las sanciones a Rusia por la guerra con Ucrania.

La reactivación económica, luego de los cierres de las economías por pandemia, ha sido más acelerada de lo previsto y esto se ha reflejado en un mayor nivel de consumo. Por otro lado, las restricciones en la cadena de abastecimiento (cuellos de botella en puertos, escasez de contenedores, escasez de chips, entre otros) han generado una reducción y retraso en los procesos productivos a nivel global.

Así mismo, debido a que Rusia es uno de los principales exportadores de petróleo y gas del mundo, el estallido de la guerra entre Rusia y Ucrania generó un incremento en el precio de estos. Debido a esta situación, el costo energético en el mundo se ha incrementado fuertemente, afectando directamente el costo de la electricidad, del transporte, de la manufactura.

 

¿Qué activos permiten preservar capital?

Para preservar capital se necesita invertir en las acciones o bonos de las empresas más grandes y prestigiosas del mundo, dentro de un mercado eficiente como el de EE.UU.

Además, se debe invertir en una moneda estable como el dólar. Esto debido a que, en situaciones de bonanza económica, el dólar es la moneda de referencia a nivel mundial. Y, por otro lado, en circunstancias de crisis y de alta inflación, como las actuales, esta moneda se vuelve un activo refugio y gana valor frente a otras monedas. Por ejemplo, a lo largo de este año, el dólar ha rendido más de +13% (principalmente frente al euro).

Asimismo, gracias a una demanda (consumo) sólida, bajo desempleo y una mayor productividad de las empresas de EE.UU., éstas venden más y a precios más altos durante periodos de inflación. De esta manera, se encuentran mejor preparadas para mantener y proteger sus márgenes (ingresos menos costos).

Por ejemplo, cuando la inflación llegó en diciembre de 1974 a +12.34%, el ingreso de las empresas tuvo una desaceleración, pero luego de 30 meses se recuperó. En ese mismo periodo, el consumo de las personas creció 31.38% y el desempleo se redujo de 7.2% a 6.9%.

Asimismo, la crisis actual de inflación que atraviesa la economía de EE. UU., que se inició en mayo del 2020, y que alcanzó su máximo en junio (+9.1%) durante el 2022. En ese mismo lapso el consumo de las personas creció 31.6% y el desempleo se redujo a un mínimo histórico de 3.5%.

Incluso, en el entorno actual de inflación, el 72.5% y 70% de las empresas que pertenecen al S&P500 reportaron ingresos por encima de lo esperado durante el primer y segundo trimestre, respectivamente.

Todo esto indica que las empresas pueden tener buenos resultados, aun cuando hay periodos con altas presiones inflacionarias.

Por otro lado, si bien la inflación incrementa el precio de los insumos, gracias a una gestión profesional las empresas, pueden reducir sus costos.  Esto se logra porque las empresas se vuelven más productivas (producen más con la misma o menor cantidad de recursos), ya que los gerentes buscan la manera más eficiente posible para aumentar sus ganancias o que no se reduzcan.

Además, ya que son las empresas más grandes e importantes del mundo, tienen un mayor poder de precio, es decir, son capaces de aumentar sus precios sin que las ventas se vean afectadas.

Es por ello que han demostrado a lo largo de la historia que son resilientes y que, a través de inversión, innovación y creación de valor, logran recuperarse de periodos de crisis e inflación. Esto se hace evidente a través de su mercado de acciones, que desde 1927 ha crecido en promedio +11.82% por año.

Por ejemplo, en 1974 la inflación anual (+11.05%) fue mayor al promedio (+3.0%) y en ese mismo periodo las acciones rindieron (-19.45%); sin embargo, en 1975 a pesar de que la inflación se mantuvo alta, (+9.1%) el mercado de acciones tuvo un rendimiento de +29.6%, recuperándose rápidamente.

Además, en situaciones donde la inflación estuvo por debajo del promedio como en 1986 (+1.90%) y 1995 (+2.81%), el mercado de acciones rindió por encima de +20%.

En fechas más recientes, por ejemplo, desde diciembre del 2007, la inflación anualizada de EE.UU. es de 2.4% mientras que en el mismo período las acciones de EE.UU. han crecido aproximadamente +9.9% por año, habiendo pasado por las crisis del 2008 y 2020 así como la corrección actual del mercado.

Asimismo, al comparar el rendimiento del mercado de acciones de EE.UU. desde 1927 (+11.82%) frente a los bonos (+5.11%), el oro (+6.64%) y el mercado inmobiliario (+4.36%), las acciones han demostrado ser el activo con mejor comportamiento a través del tiempo.

Por ello, el mercado de acciones de EE.UU. es, por excelencia, el protector de capital más importante que hay en el mundo de las inversiones debido a su productividad e innovación constante.

Esto último permite que, en el largo plazo, las acciones le ganen a la inflación aun cuando en algunos periodos puedan rendir por debajo de la inflación promedio. Es por ello que, a pesar de que otros activos rinden bien en periodos cortos durante la inflación, las acciones en el largo plazo son las de mejor desempeño para cumplir con el objetivo de preservar capital.

Asimismo, es necesario invertir en bonos de corto plazo y de alta calidad, que se vean menos afectados por las subidas de tasas de interés, y en acciones de las empresas más importantes que reduzcan la volatilidad (riesgo), que es lo que termina sacando a muchos inversionistas del mercado en los momentos de compra más importantes (cuando se cae fuerte).

¿Qué estrategia permite preservar capital?

Una estrategia (portafolio) que permita mantener la disciplina en las inversiones, tomando decisiones oportunas en los momentos que se requiere y sin buscar especular con los movimientos de corto plazo y que las emociones participen menos en las decisiones de inversión. Es prácticamente imposible para un inversionista encontrar el mejor momento para invertir o desinvertir y, por ende, para capitalizar la tendencia de crecimiento de la economía y el mercado de inversiones, es indispensable mantener una estrategia a largo plazo.

Por ello, la preservación de capital se consigue bajo una estrategia de inversión de largo plazo, disciplinada, en los activos que se caen menos en momentos de crisis, que te permite recuperarte más rápido luego de momentos en el que el mercado se cae y que termina ganándole a la inflación promedio (acciones y bonos de EE.UU.).

¿Las emociones influyen en la preservación del capital?

Sí, las emociones influyen en la capacidad de un inversionista de lograr que su portafolio preserve el valor debido a que estas lo desvían de la disciplina de la estrategia.

Esto debido a que el ser humano naturalmente es emocional, por lo que las decisiones que tome en materias de inversiones pueden ser afectadas por sus emociones. Asimismo, la variabilidad en el corto plazo en los precios de las acciones (volatilidad) y las correcciones normales del mercado afectan emocionalmente a los inversionistas, pudiendo llevarlos a tomar decisiones que no les convienen o que están fuera de la estrategia de inversión de su portafolio. Es por ello que es recomendable tener una posición (parte de la inversión) en bonos ya que da estabilidad al portafolio y ayuda a que el inversionista no se desvié de la estrategia. Por ejemplo, puede vender una posición cuando esta cae para evitar perder más, pero realizando una pérdida y perdiéndose los días de mayor recuperación que suelen venir luego de las caídas.

Cualquier decisión que no se alinea a la estrategia y disciplina de inversión del portafolio aleja al inversionista de lograr la rentabilidad objetivo, afectando también la oportunidad de rendir por encima de la inflación y preservar capital.

¿Cómo invertimos?

Invertimos con una estrategia alineada a cuidar el dinero a largo plazo y dar tranquilidad a nuestros clientes. Esta estrategia busca no especular con los movimientos en el corto plazo, sino mantener la inversión para poder capturar la tendencia de largo plazo y el regreso en el valor de los activos, luego de las caídas.

La historia nos demuestra que la estrategia de invertir en EE.UU., en la moneda más segura (el dólar), en el mercado más eficiente y a través de los instrumentos de inversión más líquidos, diversificados y baratos del mundo (ETFs – fondos que replican el rendimiento de los principales índices de mercado), permite al portafolio caer menos, evitando que las emociones influyan en las decisiones de inversión y se venda en momentos de caída.

Asimismo, esta estrategia permite mantener la disciplina de inversión y aprovechar las oportunidades de corto plazo del mercado (como lo venimos haciendo en el año), recuperar más rápido y, a la larga, generar mayor rendimiento.

De esta manera participamos de manera eficiente del crecimiento económico y de mercado, protegiendo el retorno, haciendo crecer el dinero en el tiempo y preservando capital.

¿Qué recomendamos?

Para preservar capital, recomendamos mantener un portafolio de las principales acciones y bonos de EE.UU., cuyo rendimiento sea mayor a la inflación en el largo plazo. De igual manera, recomendamos mantener la disciplina en la estrategia de inversión, lo cual permitirá a largo plazo lograr el objetivo de ganarle a la inflación y preservar capital. Asimismo, aconsejamos invertir el dinero que quieres cuidar a través de fondos de índices líquidos, eficientes y diversificados (ETFs), en las principales empresas de EE.UU., que son las que tienen mayor capacidad de generar eficiencias y productividad en este escenario inflacionario.

 

Un abrazo,

 

El Equipo de Independiente SAF

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