ETFs, ¿Son realmente pasivos?

ETFs, ¿Son realmente pasivos?

Una de las maneras más comunes de invertir es a través de fondos de inversión. Dentro de los fondos de inversión, existen los fondos activos y los fondos pasivos (ETFs).

Durante las últimas dos décadas, los ETFs han ido ganando gran popularidad. En 1995, menos del 5% del mercado de fondos norteamericanos estaba invertido en ETFs.  En el 2015 ese número había crecido a 14% y, a la fecha, el monto invertido en ETFs ya es casi la mitad del total invertido en Fondos (41%). Si evaluamos esta información para fondos de acciones, ya más de la mitad de las inversiones (54%) se hace a través de ETFs.

Existe mucha discusión sobre los beneficios y atributos de esta estrategia en comparación con la estrategia de inversión activa. Los expertos que apoyan la inversión en fondos pasivos (de índices) hablan de mejores costos, más diversificación y, por consiguiente, mayor eficiencia. Los que apoyan a los fondos activos hablan de flexibilidad, especialización y manejo del riesgo.

La estadística demuestra que, en los últimos 10 años, los fondos pasivos (ETFs) que invierten en los índices de las principales acciones americanas rinden mejor que los fondos activos el 97% de las veces.

Frente a esta evidencia, queda claro por qué los fondos pasivos han ido ganando tanta popularidad. Son muchas las razones por las que, en el largo plazo, los fondos pasivos rinden más que los activos, pero una de las menos comentadas es que los índices son, hasta cierto punto “activos”, pero sin los costos asociados.

¿Qué es un índice? ¿Cómo funcionan los índices? ¿Qué es un fondo pasivo que invierte en índices (ETFs)? ¿Por qué estos ETFs son pasivos? ¿Eso significa que no son activos? Entonces, ¿en qué se diferencian de la estrategia de inversión activa?  ¿Por qué los fondos pasivos les ganan a los activos? ¿Qué recomendamos?

 ¿Qué es un índice?

 Es una evolución de indicadores o valores que permiten de una manera simple medir cómo le va a un grupo de elementos con ciertas características en común.

En el caso de las inversiones, un índice es un número que representa cómo le va a un mercado, a un tipo de riesgo, a una industria o a un grupo de inversiones que comparten alguna característica. En términos simples, es una referencia.

La mayoría de países que tienen mercados financieros cuentan con índices que los miden y representan, al país (principales empresas) y también a cada uno de los sectores y/o subsectores económicos.

 ¿Cómo funcionan los índices?

Cada índice tiene una metodología (fórmula) de cálculo particular, pero que se mantiene constante en el tiempo.

Por ejemplo, el S&P 500 escoge a las 500 empresas más importantes y les da un peso en base a su tamaño (valor total de cada empresa).

Los precios, pesos y valores (según la metodología) se combinan para resultar en un solo número (llamado índice), un número simple, y que le sirve al inversionista como referencia para saber cómo le está yendo al promedio de las principales inversiones.

¿Qué es un fondo pasivo que invierte en índices (ETF)?

 El ETF (Exchange-Traded Fund) es un fondo que busca replicar el rendimiento de un índice determinado de manera “pasiva” (siguiendo la mezcla del índice).

Un ejemplo es el fondo “SPDR S&P500 ETF Trust” (SPY), que forma parte del portafolio de nuestros clientes.

Este fondo busca replicar el rendimiento del índice “Standard and Poor’s 500” (S&P 500) y, para esto, compra las mismas acciones en proporciones iguales a las del índice para obtener el mismo resultado de rendimiento.

¿Por qué estos ETFs son pasivos?

 Porque, a diferencia de un fondo activo que busca diferenciarse del índice para intentar rendir más, los ETFs invierten exactamente igual que el índice. No buscan comprar y vender activos específicos para tratar de ganarle al rendimiento del índice.

Estos fondos buscan capitalizar la tendencia de largo plazo del promedio del mercado y no tratar de adelantarse o especular sobre lo que pueda pasar en el corto plazo.

¿Eso significa que no son activos?

En realidad, no. Si bien la metodología de inversión se mantiene constante en el tiempo (igual al índice), la composición (lo que tienen dentro) se va ajustando activamente en función a cómo cambia el índice.

A medida que una acción o bono va tomando más importancia en el mercado (vale más), la participación de esa acción o bono sube también en el índice. Si una empresa pierde importancia o es retirada del índice, el ETF automáticamente refleja eso.

Esto hace que los ETFs vayan cambiando en el tiempo de manera activa. Por ejemplo, en el SPY, en 1990, las empresas de Energía y Comunicaciones representaban cerca del 10% y 6% del fondo, respectivamente. Hoy, el SPY tiene solo una exposición de poco más de 2% a cada uno de estos sectores. En caso contrario, las tecnológicas no representaban ni 5% del SPY en 1990 y hoy son el sector más importante del ETF con más de 25% de peso.

Entonces, este instrumento (el SPY), si bien es “pasivo” en teoría, en la práctica es lo suficientemente activo para siempre estar invertido en las 500 mejores empresas de EEUU. Así sucede con todos los ETFs; van cambiando en función a cómo cambia el índice que replican.

Entonces, ¿en qué se diferencian de la estrategia de inversión activa?

 La “actividad” de los fondos pasivos está restringida a reflejar objetivamente el índice que replican.

Los fondos activos por excelencia buscan justamente ganarle al rendimiento del índice, tomando decisiones subjetivas con un equipo profesional y especializado para lograrlo.

Las principales diferencias, entonces, son las siguientes:

  1. Predictibilidad:

 Un fondo pasivo es predecible. Sigue al índice y no toma decisiones “diferentes” que puedan resultar en rendimientos distintos al del índice. En un fondo activo, el gestor (manager) sí toma decisiones diferentes que pueden resultar en mejores o peores rendimientos que los del índice.

  1. Costos de Administración:

 Los fondos activos son más caros. Tienen el costo de un gestor y un equipo de análisis, que hacen que el fondo tenga que cobrar mayores comisiones de administración. Los fondos pasivos se limitan a replicar la composición de los índices y,

por lo tanto, funcionan con equipos mucho más reducidos y eficientes, resultando en ahorros significativos y costos que, en promedio, son menos de 1/3 de los de los fondos activos.

  1. Costos de Actividad:

 Los fondos activos compran y venden con frecuencia para tratar de ganarle al promedio del mercado. Esto genera mayores costos de operación (costos de compra y venta). Los fondos pasivos siguen la composición de los índices, por lo que realizan menos operaciones de compra y venta, resultando en ahorros importantes de largo plazo.

¿Por qué los fondos pasivos les ganan a los activos?

 Porque, a la larga, los costos de los fondos activos superan las ganancias adicionales de la actividad. Además, porque ningún gestor activo le gana consistentemente al promedio del mercado.

Los gestores de los fondos activos tienen que estar tomando constantemente decisiones subjetivas para ganarle al mercado y eso no solo implica especular, sino también que las emociones participan más de las decisiones de inversión.

A la larga, especular no funciona porque el futuro es imposible de predecir y, en ese intento, las emociones juegan en contra porque los gestores, por miedo o incertidumbre, terminan vendiendo en grandes caídas (donde, en realidad, se debería comprar).

La actividad acarrea costos de más operaciones y de equipos más caros. También acarrea riesgos de una mayor influencia del factor emocional al especular.

Cuando se combinan esos dos factores, el resultado es que, en diez años, el 97% de los fondos pasivos rinden más que los activos.

¿Qué recomendamos?

 Sugerimos invertir en fondos pasivos que siguen a los principales índices de mercado (ETFs). Estos instrumentos son eficientes (costos muy bajos), líquidos (puedes entrar y salir cuando quieras), diversificados (con un instrumento te expones a todo un mercado) y transparentes (composición y precio cierto).

Recomendamos no especular. Al invertir a través de fondos de índices pasivos, ya estas participando de las principales inversiones del mercado. Esta participación va a mantener una

“actividad” eficiente y necesaria para siempre seguir el índice que replican.

En el largo plazo, está comprobado que los inversionistas que especulan no solo no le ganan al mercado, sino que, en la mayoría de los casos, se terminan equivocando y pierden.

Recomendamos mantener un portafolio conservador invertido en ETFs de las acciones y bonos de las mejores empresas de Estados Unidos, país que ha demostrado consistentemente su capacidad para cuidar y hacer crecer el dinero.

Como siempre, quedamos a tu disposición para resolver cualquier consulta.

Un abrazo,

El Equipo de Independiente SAF

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